
Música escrita para e interpretada por un grupo reducido,
generalmente instrumental, con un instrumentista por parte. El término se ha
definido o delimitado de modo diverso en varias épocas, como reflejo de las cambiantes
condiciones sociales y musicales. En el s. XIX y una buena parte del XX
significaba música instrumental para grupos pequeños en la tradición procedente
de los maestros clásicos vieneses, Haydn, Mozart y Beethoven. Una gran parte de
esta música está escrita en formato de sonata en cuatro movimientos y lleva
títulos abstractos que indican el número de instrumentos empleados (trío,
cuarteto, quinteto, sexteto, septeto, octeto, noneto). La música de cámara se
ha escrito casi siempre para cuerda, pero también se han utilizado con
frecuencia piano y cuerda, un conjunto mixto de viento y cuerda, viento solo y
otras combinaciones. La música para un solo intérprete, con o sin
acompañamiento, suele quedar excluida de esta definición, porque la interacción
entre las voces se considera un elemento esencial de la misma.
La música de cámara de alrededor de 1750 estaba
principalmente compuesta para cuarteto de cuerdas (dos violines, una viola y un
chelo), aunque también han sido populares los dúos, tríos y quintetos, éstos
últimos con cuatro instrumentos de cuerda y un piano o un instrumento de
viento. Esta música estaba, en principio, destinada a actuaciones privadas. Los
conciertos públicos de música de cámara comenzaron a tener lugar sólo a partir
del siglo XIX.
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